Virtualmente, cualquier elemento que podamos registrar o experimentar puede convertirse en un nodo. La agregación de estos nodos da como resultado una red. Las redes pueden combinarse para formar otras más amplias. Una comunidad, por ejemplo, es una sustanciosa red de aprendizaje formada por individuos, que por ellos mismos se pueden convertir en una red de aprendizaje completa (sin tecnología), cuya unidad mínima de aprendizaje es el aula.
Los nodos se caracterizan por un sentido general de autonomía; un nodo puede existir dentro de una red, incluso si no está fuertemente conectado a ella, y tiene capacidad para funcionar a su propia manera. Por su parte, la red por sí misma es la agregación de nodos, pero sólo puede ejercer una influencia limitada sobre la naturaleza de cada nodo de la red.
El mapa o grafo de una red social se forma de manera aleatoria bajo la interacción de los usuarios partícipes. En muchos trabajos de décadas anteriores hubo interés por establecer las centralidades de las redes sociales. No creemos que deba haber una focalización en las centralidades, sino en lo que mueve esos acontecimientos e interacciones. La focalización de las investigaciones debe estar en la interacción entre iguales sin una autoridad clave; para ello debemos ver la actividad global a partir de la interacción entre iguales, sin un control centralizado. Esta dinámica de las redes hace que el paradigma y estructuración a nivel educativo sea completamente diferente a cómo lo entendíamos hasta ahora, que aún existen muchos centros de poder y difusión.
Las redes, como modelos de organización de la educación, han reconfigurado lentamente las instituciones educativas en la segunda mitad del siglo XX. Más allá de unos ejes transmisivos e individualistas se van concibiendo entornos colaborativos entre pares, estilos contextuales y flujos de trabajo en estructuras heterárquicas.
La introducción de las TIC en el sector educativo viene enmarcada por una situación de cambios: cambios en los usuarios de la formación, cambios en los entornos o escenarios de aprendizaje, cambios en los modelos y concepciones. Las redes sociales tiene una serie de preocupaciones que lleva acabo a través de:
Educación para el empleo: la sociedad va necesitando fuerza de trabajo cada vez más versátil, capaz de responder a las cambiantes necesidades de la economía y la sociedad, mediante destrezas básicas necesarias en una economía avanzada de la información.
Educación para la vida: implica entender la realidad que a uno le toca vivir y entenderse él mismo, cambiar de ganarse la vida al aprendizaje de cómo vivir.
Educación para el mundo: entender el impacto que la ciencia y la tecnología en todos los aspectos de la sociedad, que requiere, además de las disciplinas tradicionales, un punto de vista más global (educación para la responsabilidad ambiental, para el desarrollo armonioso de las relaciones intra e Inter. sociedades…), junto a algunas destrezas de que no suelen enseñarse.
Educación para el autodesarrollo: desarrollar las facultades críticas de tal manera que los estudiantes sean capaces de entender conceptos y desarrollarse por sí mismos (favorecer una imaginación más creativa, pero también destrezas artísticas, físicas y sociales, y en particular destrezas comunicativas y organizativas).
Educación para el ocio: debemos educar para un uso constructivo del tiempo de ocio y al mismo tiempo la educación debe ir convirtiéndose en una actividad placentera. Los estudiantes van hacia una explosión de información donde ellos mismos deben buscar aquello que consideran interesante y divertido.
También se lleva a cabo una seria de educación basada en las redes sociales como:
Universidades a distancias basadas en la tecnología de las redes sociales.
Instituciones privadas dirigidas a adultos
Universidades corporativas dirigidas a varias instituciones empresariales.
Los verdaderos objetivos a lograr de las redes sociales en el ámbito de la educación son:
Constituir un medio de solucionar necesidades de una educación más individual y flexible relacionada con necesidades tanto individuales (combinación del trabajo y estudio, reciclaje, o relativas al ritmo de aprendizaje, ala frecuencia, al tiempo, al lugar, al grupo de compañeros, etc.) como sociales(formación a grupos específicos —segunda oportunidad para el estudio ,empleados de la pequeña y mediana empresa, etc.— o diferenciación de programas de estudio dirigidos a una nueva y mejor cualificación en el mercado de trabajo).
Mejorar el acceso a experiencias educativas avanzadas permitiendo a estudiantese instructores participar en comunidades de aprendizaje remoto en tiempos y lugares adecuados, utilizando ordenadores personales en el hogar ,en el campus o en el trabajo.
Mejorar la calidad y efectividad de la interacción utilizando el ordenador para apoyar procesos de aprendizaje colaborativo, entendido el aprendizaje colaborativo como aquel proceso de aprendizaje que hace hincapié en los esfuerzos cooperativos o de grupo entre el profesorado y los estudiantes, y que requiere participación activa e interacción por parte de ambos, profesores y alumnos, frente a los modelos tradicionales de aprendizaje acumulativo.
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miércoles, 12 de mayo de 2010
LAS REDES SOCIALES Y LA EDUCACIÓN:
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